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Sábado, 14 de abril de 2.012. Grupo B.

Cuando consultéis la Telemetría., tened en cuenta que desde la tienda, hasta el Bar Central  y durante la vuelta toda la playa, casi 20 kilómetros vamos a la velocidad adecuada para ver bien visto el panorama que se nos ofrece por el camino.

Bueno, más o menos, dos docenas de PalanKas, partimos con un tiempo muy adecuado, hacia Sa Rápita, donde quieren hacer el mega-hotel, que está animando los medios de comunicación, actualmente.

Parece que Juan Antonio Crespí se está recuperando adecuadamente del percance médico que sufrió hace unas semanas. Menuda prueba de motores y aerodinámica que ha realizado. Consultad, la telemetría y veréis que serie se ha marcado en dos kilómetros de la playa. En los momentos que he podido consultar mi tembloroso Garmin, no bajábamos de los 40.

Subida adecuada después del susto de la playa, adecuada es un decir, pues no se ha bajado de 25, pero ha permitido que tan solo hubiera 3 Kedados que gracias al parón del grupo y al empeño de Agus-Tin-Tin que nos ha llevado a el, ha permitido que se circulase en grupo casi toda la ruta.

Casi igual que la semana pasada, el viento favorable animaba al grupo a circular a velocidad elevada. Una vez agrupados la velocidad ha aumentado paulatinamente hasta picos, he contado 5, superiores a los 50 con uno muy cercado a los 60. Toma ya, 59 por hora en el kilómetro 44.200. (Ver Telemetría.)

Como la semana pasada, hemos alargado la ruta pasando de nuevo por Cabo Blanco y después dando un rodeo hasta casi Campos donde nos hemos encontrarnos el viento de cara por primera vez. Este giro ha provocado una disminución significativa de la velocidad y una batalla por conseguir el mejor sitio, los que sabían donde estaba, ya que otros, pobres, no lo sabían.  Ni siguiera los señores del viento Goyo, Tómas y El Moro circulaban cómodos. La diferencia entre circular delante, o colocarte atrás ha sido tan diferente que muchos valientes se atrevían incluso a AtaKar. Pero en apenas unos pocos metros se topaban con la cruda realidad que Eolo nos enviaba.

Agradable “berenar” perfectamente humedecido con zumo de cebada, cafelito e incluso un chorrito de la botella del caballito. Pero cuidado, al no ser tarifa plana, si te pasas en pedir, te cobran escrupulosamente todo y menos mal que todos somos legales y cada uno ha pagado lo suyo, pues en otros tiempos le hacían pagar al último todo lo que no habían contabilizado como cobrado.

Regreso contra el viento, bueno, los que se atrevían a colocarse delante, con algún apuro por mi parte en el pequeño repecho inicial, pero después por primera vez en mucho tiempo, cómodo, bastante cómodo, el largo fin de semana pasado ha cambiado positivamente la configuración de mi motor y cada vez voy más cómodo sobre mi nueva bici.

Como anécdota de la vuelta, podríamos comentar lo que le ha pasado el pobre Melenas. En una frenada por la batalla de las posiciones ha habido tocada de rueda en cadena, hasta 5 afectados y el último, Melenas, que ha sido lo suficientemente hábil como para no caerse. Pero no se ha dado cuenta de que se le había roto un radio de la rueda trasera que por lo visto ha provocado que la rueda le rozara en el freno. Lo grandote que es, no es ninguna ventaja cuando sopla el viento y si además tu bici va frenada, pues ha acabado con las reservas del pobre.

Aunque la vuelta ha sido más lenta, el promedio efectivo ha sido superior 32, ya está bien.

Au i dò, el próximo sábado más.

 

Telemetría.

Sobre el Autor

Miguel Blando